Un chorro de aire, por favor

Hace tiempo vimos el vídeo de un bull terrier entusiasmado con el secador de pelo. Hoy recordamos esa emoción pero con una especie distinta.

Aquí tenemos a Cody, el guacamayo, que, después de la ducha, disfruta enormemente del airecillo calentito del secador. Hace sus amagos de cante y baile, y también se felicita a sí mismo por lo bien que se ha portado.