Desafortunada historia de un bulldog con un trozo de queso

Había una vez un bulldog que dormía apaciblemente una siesta. Hasta aquí, todo normal. De repente, una mano humana colocó un trozo de queso en la nariz del perro… (No te pierdas la mirada del bulldog hacia el queso.)

El bello durmiente despierta y la mano humana, suponemos que para compensarle por tal molestia, le regala el trozo de queso para que se lo coma. Pero… ¡oh, qué drama! El queso no está entre los manjares favoritos de este bulldog.

http://www.youtube.com/watch?v=cXyjm3bBSSI