El balanceo del agaporni

Uno de mis pájaros es un agaporni igual a éste, idéntico no sólo por el aspecto, sino por su afición hacia los cables.

Mira que he puesto a su disposición cuerdas y lo que he encontrado por ahí para que se balancee, pues nada… Él prefiere los cables. Se cuelga en todos los que ve; siente una especial atracción la tecnología. Comenzó por el cable del ratón del ordenador y extendió su afición a todos los demás cables y aparatos.