El gato y el espejo incordio

Es cierto que, a diferencia de la mayoría de los animales, las personas solemos reconocer nuestra imagen reflejada en un espejo.

Sin embargo, dejando a un lado este minúsculo detalle, las reacciones de los animales ante el espejo sí se parecen bastante a las nuestras.

Hay animales que se muestran encantados con lo que ven en el espejo, como por ejemplo, el periquito Mitso. Mientras que otros, como para el gato Pingu (que es éste que tiene manchitas de vaca), es una experiencia fastidiosa.

¿A que con las personas pasa algo similar?