El perro que quiere subirse al sofá

Éste es un auténtico drama; el de los perros que quieren subirse al sofá con sus compañeros humanos.

Algunas personas son reticentes a eso, ya que se puede estropear el mueble en cuestión, amén de ensuciarse. A otras no les importa demasiado el asunto y dejan que el perrito (u otra mascota) campe a sus anchas y se tumbe donde más le apetezca.

Las dos posturas son entendibles según las circunstancias. En mi caso, los muebles no me importan demasiado pero procuro que “mis nenes” estén lo más lejos posible de los aparatos electrónicos.

Sea cual sea el caso, da un poquito de pena la carita del animalillo, cuando no entiende porqué no puede subirse a tal sitio o ir a tal otro. Ayyyy… Yo es que soy muy sensible para estas cosas…