El sofá de Narnia

Hay mascotas que acostumbran a esconderse en los rincones más inverosímiles del hogar. Yo tengo un agaporni que se sube a lo alto de las puertas. Tú no ves donde está; dejas de buscar y… ¡blum!… se te tira encima en el momento menos pensado. Es como un ninja.

Pero hoy quien nos da un ejemplo de habilidad para esconderse es Ono, el gatito de la imagen. ¡Atención a su técnica!