Agaporni hambriento

Ésta es la historia de un agaporni tan hambriento, que no podía esperar a que su humana le pusiera la comida en su sitio. ¡No! ¡Demasiado tiempo!

El hambre lo lleva a meterse de cabeza en el bote. Suerte que su humana es muy comprensiva y no le regaña por impaciente. 😀