El difícil despertar de un bulldog inglés

Describamos la situación: Es por la mañana y se hace tarde para ir a trabajar. Los miembros de la familia ya están todos despiertos, salvo Teddy, el bulldog inglés de nuestra historia.

Los humanos contemplan la escena: Teddy despatarrado y roncando como si fuera de madrugada. Tratan de despertarlo dulcemente, incluso dándole ánimos y, cuando al fin se mueve Teddy, lo hace con los ojitos cerrados y con muy pocas ganas. Toda una odisea.

De repente, un suceso inesperado hará que Teddy abra al fin los ojos. ¿Será por mucho tiempo?