Pasión por la sandía

Cooper es un gato persa con una enorme debilidad por su fruta favorita: la sandía, por supuesto.

Después de comerse su parte, poniendo una cara que es un poema (y eso que los persas no son muy expresivos), sigue con ganas. ¡Y allá que va!

Es el turno de los perritos de la casa, que también tienen derecho a probar el manjar, pero Cooper se cuela entre ellos y la sandía, por si pilla algo. A ver si lo consigue…