Un guacamayo en la ducha

Precioso, simplemente precioso es este guacamayo que disfruta tanto en la ducha. Qué maravilla de alas cuando las extiende… Son tan grandes que apenas si caben en el cubículo.

Suponemos que, después de remojarse por un rato, llegará la hora del secador. Quizás sea un momento que disfrute tanto como éste. 😀