Gato acostado en el caballo

Esta escena ya la conocemos: un gato se sube a los lomos de un caballo para acomodarse muy bien ahí.

La de hoy se le parece, pero tiene detalles que la hacen distinta. Entre los más evidentes, esa “llamativa” canción que suena.

Ya tenemos un nuevo par de buenos amigos. 🙂