general

Problemas que surgen con la edad del perro

Se considera adulto un perro o un gato que tiene más de 9 meses y menos de 9 años. Con el paso de los días o de los meses entramos diariamente en contacto con los aspectos principales de la vida (educación, nutrición) y con las patologías más frecuentemente observables: vómito, diarrea, tos, etc.

Habrá que mantener bajo control el carácter y el comportamiento, perseverando en su educación. La alimentación se modificará en relación con la nueva fase de “mantenimiento”, en la que el animal será alimentado sólo en proporción a los consumos reales de la jornada.

El ejemplar adulto que no desarrolle actividades físicas especiales (caza, trabajo, embarazo, lactancia, etc.) necesita una alimentación y una dieta equilibrada, que permita que el peso —valor objetivo— permanezca constante.

Durante los primeros años de vida, por lo general, son pocas las situaciones que hay que controlar; las principales conciernen al aumento excesivo de peso y a las patologías dentales.

Después del 4° – 5° años pueden aparecer los primeros tumorcillos en la piel: adenomas, papilomas, histiocitomas; algunos problemas ósteomusculares, principalmente de origen traumático. En los ejemplares predispuestos se observan los primeros síntomas clínicos de litiasis vesicular u obstrucción uretral, especialmente en el gato macho.

A partir de los 7 años hay que prestar mayor atención a la formación de cataratas, a los tumores mamarios, a las formas artrósico-degenerativas del aparato ósteo-muscular, a los primeros síntomas de insuficiencia cardiorrespiratoria y al aumento de tamaño de la próstata.