Cuidar a tu perro con flores de Bach

Cuidar a tu perro con flores de Bach

Las flores de Bach son un remedio natural que puede ayudar a tu perro a superar determinadas dolencias y actitudes que tienen su origen en un problema emocional.

Las flores de Bach deben su nombre a Edward Bach, un médico inglés de finales del siglo XIX que llegó a la conclusión de que la mayor parte de las enfermedades físicas se debían a un desequilibrio emocional. Para remediarlo, buscó en la naturaleza diversas plantas, flores, árboles y arbustos de las que extrajo su esencia y las probó para curar a sus pacientes.

Cada flor de Bach, o cada esencia, favorece una virtud concreta que pretende equilibrar la emoción responsable de la dolencia o enfermedad. Así, una persona miedosa y tímida tomará Mimulus, que sirve para potenciar el coraje y la valentía.

Las flores de Bach pueden emplearse también en todo tipo de mascotas por su inocuidad y su ausencia de efectos secundarios, complementando o no a un tratamiento farmacológico convencional. En perros se utilizan con frecuencia para atajar problemas de comportamiento.

Los perros pueden beneficiarse de los efectos curativos de estas esencias desde recién nacidos. Son útiles también para los problemas de conducta, resultando eficaces para combatir problemas de agresividad, ansiedad, estrés, marcaje excesivo…

Los preparados pueden encontrarse en herbolarios, farmacias y tiendas de productos naturales en forma de pequeñas botellas de líquido, del tamaño de una ampolla. La forma de administración es muy sencilla. Basta con mezclarla junto con el agua de bebida, o bien dársela directamente en la boca. Existe también preparados en forma de cremas, lociones e incluso colirios que facilitan su administración.

Las flores de Bach son un complemento perfecto para cuidar a tu perro por dentro y por fuera, ayudándole a que supere pequeños bloqueos emocionales y se sienta más seguro y feliz.