Utiliza el refuerzo positivo para educar a tu perro

Utiliza el refuerzo positivo para educar a tu perro

El refuerzo positivo es el mejor método para educar a tu mascota. Los premios, las caricias y los juegos le ayudarán a aprender sus nuevas destrezas y harán vuestra relación más cercana e intensa.

Durante mucho tiempo la educación de los perros se ha basado en el castigo. Eran habituales los collares de ahogo, los collares de pincho, las correcciones de correa e, incluso, el castigo físico para doblegar la voluntad del animal e intentar que aprendiera ciertos comportamientos y actitudes.

Sin embargo, con el paso de los años, se ha sabido que este tipo de educación, además de ser cruel y perjudicial para el perro, ni siquiera resultaba efectiva como método de aprendizaje. Así se llegó a la conclusión de que lo más eficaz es el refuerzo positivo: recompensar al animal con caricias, premios, juegos o comida cuando realiza la acción que estamos tratando de enseñarle.

El refuerzo positivo pone el acento en los aciertos del perro y no en sus errores, ayudando a extinguir las conductas indeseables y animándole a que repita la conducta que deseamos que aprenda.

El perro comprende que determinadas acciones tienen repercusiones positivas para él, que obtiene determinados beneficios haciendo algo concreto, y ello hace que el animal repita esos comportamientos para conseguir su premio. Este tipo de enseñanza posibilita también que entre perro y dueño se construya una relación de afecto, respeto y confianza mutua.

El aprendizaje conductual nos enseña que una conducta que se refuerza positivamente tiende a repetirse y una conducta no reforzada tiende a desaparecer, por lo que podemos utilizar esta metodología para enseñar al perro nuevos comportamientos y extinguir conductas molestas.

Sin duda, la educación “en positivo” aporta más ventajas que ninguna otra y enseña tanto a humanos como animales que es posible aprender de una manera divertida, confiable y sin riesgos.