golpe de calor

Golpe de calor

Una de las peores épocas del año para nuestras mascotas es el verano. Las altas temperaturas, los bichos y la gran cantidad de tiempo que pasan fuera de casa, les hacen ser mucho más vulnerables a sufrir una serie de percances, tan serios como las picaduras de abeja o el temido golpe de calor.

Es a este último problema, al que dedicamos nuestro espacio de hoy.

¿Qué es y porque se produce un golpe de calor?

El golpe de calor o hipertermia es una subida extrema de la temperatura corporal del animal, que puede llegar a causar serios daños internos e incluso el fallecimiento del individuo afectado.

Hay muchas causas que pueden llegar a desencadenar esta subida anormal de temperatura del animal. Las más comunes son: una excesiva exposición a la radiación solar, la realización de ejercicio durante las horas más calurosas del día, la falta de hidratación, etc.

Aunque todo tipo de animales pueden sufrir este tipo de problema, son especialmente sensibles al golpe de calor todos aquellos animales que tengan pocos meses de edad, estén enfermos, sean de una edad avanzada o pertenezcan, en el caso de los perros, a ese tipo de razas con el hocico chato.

¿Cómo actuar ante esta situación?

Sé que es muy fácil decirlo, pero una de las cosas que pueden conseguir salvar a tu mascota es intentar mantener en todo momento la calma.

Si notas que comienza a temblar sin motivo, respira muy rápido y su lengua o encías cambian de color, no lo dudes ni un momento y sal todo lo deprisa que puedas en busca de un veterinario (en coche, si puedes, y acompañado de otra persona en la parte de atrás).

Es muy importante que durante todo el trayecto hasta la clínica más cercana, tu acompañante se ocupe de ir refrescando con toallas húmedas la cabeza y el cuello del animal, para intentar bajar su temperatura poco a poco y conseguir que llegue en las mejores condiciones posibles.