el perro y sus necesidades

Enseña a tu perro a hacer sus necesidades fuera

Educar a un perro para que haga sus necesidades en la calle es uno de los mayores retos que tienen que afrontar los dueños noveles de perros. Y no es porque al perro le resulte complicado comprenderlo, sino porque rara vez los dueños sabemos cómo explicárselo.

En este artículo encontrarás unos consejos fáciles de llevar a cabo para que enseñes a tu perro a esperar a la hora del paseo para hacer sus necesidades.

Cualquier perro puede aprenderlo

Los perros tienden a no hacer sus necesidades allá donde duermen.

Esto tiene una explicación lógica: si, estando en la Naturaleza, hicieran sus necesidades en la madriguera, el olor de éstas podría atraer a posibles depredadores, convirtiéndolos en presa fácil. Además, dormir cerca de las heces y orines puede generar enfermedades y mermar a la manada.

Así que, como punto de partida, debes saber que tu perro, aunque te cueste creerlo, prefiere hacer sus necesidades fuera, que dentro de casa.

Esto se aplica a cualquier perro que no sufra algún tipo de problema de salud que le impida controlar sus esfínteres. Pero, si tu perro está sano, independientemente de la raza y de la edad, puede aprender a hacer sus necesidades en la calle.

Por supuesto, resultará mucho más sencillo enseñarle si se trata de un cachorro que de un perro adulto. Pero estos últimos también son capaces de cambiar su conducta y de esperar a salir a la calle para hacer sus necesidades.

Y, lo mejor de todo, el procedimiento es el mismo tanto si se trata de un cachorro como de un perro adulto.

¿Cómo enseñarle?

generalLa técnica más conocida y recomendable es la utilización de papel de periódico.

Existen toallas y cojines fabricados especialmente para este propósito, pero lo cierto es que se puede realizar perfectamente con papel de diario, que es mucho más barato y funcional.

La estrategia es sencilla: si tu perro suele hacer sus necesidades en un sitio en concreto de la casa, colocarás allí papel de periódico, con el objetivo de que cuando haga sus necesidades, las haga en el papel.

Si, por el contrario, no tiene un lugar específico donde las suele hacer, tú deberás elegir el lugar de la casa donde quieres que las haga, y poner allí el papel de periódico.

Una vez hecho esto, debes estar muy atento al comportamiento de tu perro. Debes conocer aquellos momentos en los que hace sus necesidades (después de comer, después de jugar, al levantarse, etc.), y estar atento a él.

En el momento en que veas que va hacer sus necesidades, lo distraes y lo llevas al papel de periódico, de forma que las haga allí.

Siempre que las haga en el papel de periódico, debes premiarlo y felicitarlo, y, cuando las haga fuera del papel, debes indicarle con un tono fuerte de voz que eso no te gusta (no le castigues físicamente, no es necesario).

De esta forma, tu perro relacionará el hecho de hacer sus necesidades en el papel de periódico con algo bueno, y el hacerlo fuera del papel, con algo malo.

Una vez tenga esto claro, procederemos a ir moviendo, día a día, el papel de periódico un poco, llevándolo hasta la puerta de casa.

Con el paso de los días, tu perro, siempre que tenga que hacer sus necesidades, irá a la puerta de casa y las hará allí.

Conseguido esto, tan sólo habrá que tener a mano la correa cerca de la puerta para que, cuando el perro se dirija al papel de periódico, podamos atarlo rápidamente y sacarlo a la calle.

Desde ese momento, siempre que haga sus necesidades en la calle, lo premiaremos y felicitaremos, y, si algún día las hace dentro de casa, lo reñiremos con un fuerte “¡NO!”

Por supuesto, es un proceso que requiere paciencia, pero que da muy buenos resultados.

Cuando el perro se haya acostumbrado, verás que, si tiene ganas de hacer sus necesidades, se espera en la puerta o la rasca para que sepas que tienes que pasearlo.

Como nota adicional, sólo señalar que si tratas de hacerlo con un cachorro, seas especialmente comprensivo, porque hasta los cuatro o cinco meses son incapaces de controlar del todo sus esfínteres.