gato en su cama

Cómo elegir una cama para tu gato

Al igual que a ti, a tu gato le gusta descansar en una cama cómoda y calentita. Si le llevas una que le encante, quizás deje de sestear tanto por otros lugares de la casa, como tu propia cama o tu sillón preferido.

Para empezar, ponte en el lugar de tu gato. Hay muchos tipos de camas. ¿Cuáles crees que tendrían más éxito: ésas sencillas, que son como almohadas que se colocan en cualquier parte, o una cama con más aspecto de cama? Deja que tu intuición te guíe.

¿Y a ti? ¿Qué tipo te convence más?

De paso, considera dónde piensas colocarla. A algunos gatos les gusta dormir junto a la ventana; a otros, al lado de la chimenea… ¿Cuáles son los lugares preferidos de tu gato? Tenlos en cuenta.

Vamos con otro punto importante: ¿Cómo andas de espacio? Si escasea, sobra decir que no elegirás una cama que ocupe media habitación.

Ya tienes varios elementos que conjugar: El lugar más apropiado y el tamaño, según el espacio disponible.

También es interesante que decidas de qué material quieres que esté hecha la cama. Seguro que eliges algo de calidad o, al menos, sano para tu gato. Y, desde luego calentito y cómodo.

Es recomendable que elijas algo que puedas lavar. Ya que, aunque los gatitos son muy limpios, imagina cómo se pondrá la cama con el paso del tiempo. Especialmente, si a tu gato le gusta jugar en el patio o en el jardín…

Por último, la forma. Hay gatos que prefieren que su cama esté descubierta, para no perder pista de lo que pasa alrededor, y otros a los que les encantan esas casitas con forma de iglú. Observa a tu felino, a ver qué crees que le gusta más.

Espero que con estas notas sea más fácil elegir entre la gran variedad de camas para gatos que hay en el mercado. Seguro que das con la buena. 😉

Imagen de jiva