perro y gato

10 Recomendaciones para elegir la mascota ideal

¿Estás pensando en vivir con una mascota? Ésta es una decisión que conviene meditar. Y, para ayudarte en la reflexión, aquí tienes una serie de recomendaciones.

1) No te lleves una mascota a casa por impulso. Tener una mascota conlleva una gran responsabilidad. Trata de no adoptar ni comprar un animal llevado por la emoción del momento.

2) Infórmate bien. Sea cual sea la mascota que estés considerando, aprende todo lo que puedas sobre ella antes de que llegue a casa.

3) Haz una primera toma de contacto. Aunque, en muchos casos, la mascota no se relaciona igual con los dueños que con los desconocidos, si tienes la ocasión, observa a la mascota “en vivo”.

Mira cómo la mascota que te interesa interactúa con otras personas o con otros animales. Y, mientras observas, haz una lista mental sobre los pros y contras de la convivencia con el animal.

4) Plantéate si encaja en tu estilo de vida. ¿Trabajas muchas horas? ¿Viajas a menudo? ¿Hay niños en casa? ¿Están ellos preparados para tratar bien al animal? ¿Hay alguien que se pueda encargar de la mascota en caso de que tú te ausentes?

5) Plantéate si es la mascota ideal para tu casa. ¿Tienes el espacio que necesita el animal? ¿Molestaría a los vecinos? Si tu vivienda es alquilada, ¿el arrendador admite animales en la casa?

6) Considera tu motivación: ¿Para qué quieres tener una mascota?

7) Piensa si el momento es apropiado. Por ejemplo, si vives en una relación a punto de hacer aguas, ¿qué pasará con el animal si hay una separación? ¿Planeas mudarte? (Las preguntas pueden hacerse infinitas. Te haces una idea de lo que va.)

8) Piensa por cuánto tiempo quieres tener una mascota. Si, por ejemplo, eliges un loro grande, tendrás mascota para los próximos 35 ó 60 años (si está bien cuidada).

9) Considera si puedes cubrir las necesidades específicas del animal. Ya sabes, dependiendo de la mascota que elijas, tendrás que invertir más o menos tiempo y dinero para que el animal viva bien.

¿Tienes tiempo suficiente para mantener limpio el espacio? ¿Y para alimentarlo? ¿Y para jugar con él? Piensa en los problemas (de comportamiento y otros) que pueden derivarse de no dedicarle al animal el tiempo que requiere.

10) El dinero. Punto aparte, aunque está ligado al anterior. No está de más que hagas números, con todo lo que has investigado sobre las necesidades del animal. ¿Entra en tu presupuesto lo que necesita? ¿Los gastos de veterinario también?

Ahí quedan esas cuestiones, para que puedas tomar una buena decisión. 😉

Imagen de praline3001