perro refrescándose

¿Cuánto necesita beber tu perro?

En lo que respecta a la nutrición de nuestro perro, el agua es incluso más importante que las proteínas, las vitaminas, los carbohidratos y la grasa.

Durante todo el día el cuerpo de tu perro elimina agua de forma natural. Lo hace a través de la orina y las heces, pero también al sudar (a través de las patas) o al jadear.

Si un perro llega a perder mucha agua (en torno al 10% o el 15% del total de agua en su cuerpo), puede enfermar de gravedad e incluso llegar a morir. Para que esto no suceda, el animal ha de ir reponiendo el agua que pierde.

¿Cuánta agua necesita tu perro?

Una regla que siempre funciona es tener en cuenta el peso del perro y proporcionarle una onza de agua (unos 28 gramos) por cada libra de su peso, siendo el equivalente de una libra unos 453’6 gramos.

Por ejemplo, un perro de 20 libras (unos 9 kilos) necesita al menos unas 20 onzas de agua cada día o, lo que es lo mismo, unos 5 litros de agua aproximadamente.

Una buena manera de medir la cantidad de agua que tu perro necesita es tomar nota de lo lleno que le dejas el recipiente y comprobar al siguiente día cuánto ha descendido el nivel de agua que dejaste en principio.

Mantén el agua suficiente a su alcance

Parece algo obvio, pero tienes que asegurarte de que tu perro puede acceder fácilmente al recipiente con agua.

Además, también hay que tener en cuenta que algunos perros, al beber, pueden volcar el recipiente y derramar el agua. Usa un recipiente adecuado para evitarlo.

Limpia el recipiente a diario y renueva el agua a menudo

Cuando te vas con tu perro a jugar fuera de casa, especialmente si hace mucho calor, podrías llevar contigo agua fresca para que él pueda beber.

Si hace mucho calor, considera la posibilidad de añadir algo de hielo al recipiente de agua para refrescarlo.

Sabes que algunos perros beben agua del wáter, ¡pero no deberían! Mantén la tapa del inodoro cerrada para que no lo haga.

Signos de deshidratación

Cuando un perro no bebe suficiente agua o pierde demasiada, puede deshidratarse.

De hecho, hay que tener especial cuidado con los perros enfermos o de edad avanzada, ya que corren un mayor riesgo de deshidratación. Lo mismo ocurre con las perras que están preñadas o que tienen cachorros en período de lactancia.

Algunos de los síntomas que alertan de una posible deshidratación en tu perro son la falta de energía y de apetito y la presencia de ojos hundidos y boca seca.

Hay otras dos maneras para comprobar de forma rápida si el perro está deshidratado.

Una de ellas es levantar la piel de la parte de atrás del cuello del animal. Si todo está bien, debería volver a su posición normal en cuanto la sueltes.

La otra manera de comprobarlo es presionar ligeramente en las encías del perro hasta que se cree una pequeña marca debido a la presión ejercida. Al dejar de presionar, el color de esa zona debería volver a la normalidad.

Atención al resultado. Ante el menor indicio de deshidratación, hay que acudir con el animal al veterinario inmediatamente.

Prevenir la diarrea

Muchos problemas de salud, entre los que se incluyen algunas infecciones, pueden cursar con vómitos y diarrea.

Cuidado en ese caso, puesto que con la diarrea tu perro perderá más agua y esto puede llevar a una deshidratación.

Para evitar posibles enfermedades, sería conveniente respetar la regularidad de las vacunas y consultar con el veterinario para conocer los tratamientos que previenen infecciones por parásitos.

Asimismo, habrás de mantener al perro alejado de comida en mal estado y, obviamente, de la basura o focos de infección.

(Fuente: WebMD)

Imagen de Curtox