mascotas en navidad

Ideas para cuidar de tu perro en Navidad

Puedes pasar una Navidad más feliz y menos estresante, si prestas atención a ciertos detalles que son fuentes ocasionales de disgustos.

Tómate un poco de tiempo para planificar estos días, también en lo que respecta a tu perro.

Aquí tienes unas cuantas ideas para que las consideres.

Tu perro y sus rutinas

Los perros pueden ser muy sensibles a los cambios de ritmo que suponen las navidades. Es importante que, en la medida de lo posible, mantengas sus rutinas: la hora de comer, la de salir, la de jugar, etc.

Resérvale tiempo y espacio para que se relaje, en caso de que haya mucha más actividad de lo habitual. Tu perro puede estresarse con el ajetreo. En especial si tu perro se estresa con facilidad de por sí.

Procura que esté bien hidratado. Es probable que, si tu perro se pasa el día saltando y jugando de un lado a otro, también tenga más sed. Trata de que no le falte agua para beber.

Las decoraciones navideñas

Árbol navideño. Intenta que esté firme, a prueba de perros juguetones que puedan derribarlo.

Adornos. Trata de que no estén al alcance de tu amigo peludo, si ves que no va a resistir la tentación de morderlos. Si hay lucecitas o cualquier otro artefacto que se enchufe, asegúrate de que tu perro no vaya a mordisquear los cables.

Velas. Jamás dejes una vela encendida sin supervisión.

Regalos. Los que vayas a darle a tu perro, procura que no sean de los que se rompan en pequeñas piezas al primer mordisco.

Envoltorios. Ojo con cintas, lazos, cuerdas y todo aquello con lo que tu amigo travieso pueda enredarse.

Las visitas de familiares y amigos

Practica las recepciones. ¿Tu perro ladra a los recién llegados? ¿Se pone a saltar frenético? Si quieres que tu perro se comporte de otra manera cuando los invitados entran por la puerta, practica con antelación.

Y, si no ha podido ser, mantenlo en un lugar seguro mientras los invitados entran a la casa. De paso, previenes que tu perro se escape en un descuido.

Evita que estresen a tu perro. Algunos invitados pueden ser estresantes (tú sabrás cuáles en tu caso). Tal vez lleguen niños muy revoltosos. Y la experiencia puede ser desagradable, tanto para tu perro como para el niño. Para evitar disgustos, supervisa cómo se relaciona tu perro con estos invitados.

Trata de que no traigan mascotas a la casa. A menos que tu perro esté acostumbrado a tratar con los animales de tus invitados, que sea mega-sociable o que no quede otro remedio, procura que no entren invitados animales. Tremenda zapatiesta podría formarse.

Vigila lo que come tu perro. Pídele a tus invitados que no le den comidas que podrían sentarle mal. Y procura que no se queden bebidas o alimentos dañinos a su alcance. Para evitar que tu perro esté tan pendiente de la comida en ese momento, podrías darle de comer a él antes de que se celebre la reunión.

Resérvale un espacio tranquilo. Si el ruido y la actividad se prolongan por muchas horas, tu perro puede cansarse de tanta estimulación. Trata de que tenga un lugar para descansar, con agua fresca, un par de juguetes y un sitio donde dormir.

Y las explosiones, ¿qué?

Si los ruidos que sacan a tu perro de sus casillas son los fuegos artificiales o los clásicos petardos, podrías probar a prepararlo para las fechas.

Hazte con una grabación de esos ruidos y pónsela a tu perro con volumen muy bajito, casi imperceptible. Y observa si él está tranquilo.

Empieza a acostumbrarlo así. Otro día subes el volumen un poco. Después, un poco más… Hasta que para tu perro los petardos y cohetes sean un ruido “natural”. (Aunque para muchos, que no somos perros, sigue siendo un ruido abominable.)

En caso de que tu perro continúe sobresaltándose y estresándose con el ambientazo navideño, consulta con el veterinario o con algún experto en perros de tu zona.

Espero que te sirvan estos tips y que sea una Navidad maravillosa para todos, humanos o animales.