perro con su juguete

¿Estás preparado para tener mascota?

Vivir con una mascota conlleva una enorme responsabilidad. De ti depende el bienestar de un ser vivo, que no es poca cosa.

Obviamente, el mayor requisito de todos es el amor. ¿Estás dispuesto a querer a tu amigo incondicionalmente?

¿Lo querrás si crece? ¿Lo querrás cuando haga travesuras? ¿Lo querrás cuando estés muy ocupado y él te necesite?

Ese amor va a traducirse en tiempo, dinero y energía. Necesitas ser consciente de esto, estar dispuesto a trabajar duro y, seguramente, a renunciar a algunas cositas por tal de atender a tu amigo.

Un compromiso para toda la vida

Antes de tener una mascota, has de valorar si estás dispuesto a implicarte de esa manera mientras viva el animal.

Para que te hagas una idea, los ratones, hámsters, peces y otros animalitos pequeños pueden vivir hasta 5 años.

Perros, gatos y pájaros pequeños (como canarios o periquitos) pueden vivir de 15 a 20 años. Y pájaros más grandes y algunas tortugas pueden llegar incluso a sobrevivirte.

¿Cuánto tiempo disponible tienes?

Los animales consumen mucho tiempo. Te lo digo yo, que sólo tengo dos loritos y se me van 3 horas diarias de media en distintas actividades.

Al año suman 1095 horas. Redondeando, un mes y medio de cada año dedicado exclusivamente a cuidar de ellos.

Ahí se incluyen tareas de limpieza (la de sus jaulas y la de la casa), las comidas, los juegos largos y los ratitos del día que ellos reclaman atención.

(En mi caso, bastantes ratitos. Por aquí lo conté: Te presento a mi agaporni de cabeza rosada.)

Dependiendo de la mascota que tú elijas, habrás de calcular cuánto tiempo necesita que le dediques. Y ver si tú tienes ese tiempo.

Los gatos, por ejemplo, no requieren que estés tan pendiente de ellos. Pero, aun así, habrás de limpiar, darle de comer, etc.

Echa un vistazo a tus rutinas cotidianas y mira qué disponibilidad tienes para atender a tu amigo animal:

  • ¿Pasas mucho tiempo en actividades fuera de casa?
  • ¿Te queda tiempo para atender al animal?
  • Si fuera necesario, ¿dejarías de atender otro asunto para darle a tu animal el tiempo que necesita?

¿Y el dinero?

Si compras una mascota, el dinero de la compra es sólo el principio de lo que vas a gastar.

Piensa en la comida, en los accesorios (jaula, cama, caseta, bandeja, juguetes, etc.), en los gastos de salud (visitas al veterinario, collares, sprays, etc.) y en los gastos imprevistos, que siempre hay.

Como pasa con el tiempo, el dinero que hace falta dependerá de la mascota que elijas.

Después de reflexionar sobre todo lo anterior, si sigues convencido de vivir con un animalito, ¡enhorabuena!

Es cierto que los animales dan bastante trabajo, pero quienes vivimos con ellos somos muy felices de que estén en nuestras vidas, por la alegría y el cariño con el que las enriquecen.

Imagen de bruno_serpellone