tórtola turca

Especies invasoras

Multitud de personas ven a las mascotas como seres con los que pueden divertirse un rato mientras éstos son pequeños y adorables.

Una vez que crecen demasiado o no son todo lo buenos y amigables que esperaban sus “dueños”, son abandonados a la puerta de una protectora o lo que es peor, en un lugar en el que las personas que los adquirieron piensan que pueden sobrevivir.

Algo que en la mayoría de los casos no sucede, ya que estos animales están acostumbrados a vivir bajo unas condiciones que el medio ambiente no les puede procurar.

Pero, ¿qué pasa con los ejemplares que logran adaptarse al clima o las condiciones de su nuevo hábitat? Que se acaban convirtiendo en especies invasoras que arrinconan a las autóctonas hasta casi hacerlas desaparecer.

Puede que te parezca que estamos exagerando, ya que en las grandes ciudades es más complicado darse cuenta de este fenómeno.

Pero, si viajas con cierta frecuencia por diferentes parajes, es bastante probable que hayas visto con tus propios ojos cómo especies como, por ejemplo, la tórtola europea han sido prácticamente borradas del mapa por la tórtola turca (ésa de la imagen, que se pasa el día haciendo un ruido similar a fufufuuuu…).

O cómo las diferentes tortugas de tipo acuático han disminuido drásticamente su población por la agresiva colonización de su hábitat por las tortugas de Florida.

Hay muchos más ejemplos sobre esta terrible situación. Pero, como se salen del ámbito de las mascotas, no haremos referencia a ellas.

¿Qué se puede hacer para poner freno a esta situación? No adquirir animales a lo loco, sin informarnos sobre cuáles son los cuidados básicos que necesita.

Antes de llevar una nueva mascota a casa, hay que pensarlo bien; ser muy conscientes de la responsabilidad que conlleva y, sobre todo, del problema que le podemos ocasionar a otras especies si ésta se escapa o es abandonada en la Naturaleza.