perro jugando

Cinco cositas que tu perro te puede recordar sobre el ejercicio físico

Los seres humanos contamos con una inteligencia que nos ayuda a aprender constantemente. Al menos, a una sana mayoría de nosotros.

El asunto es que, a veces, lo nuevo desplaza a cosas útiles que sabíamos en su día. Y aquí es donde llega un perro, que puede ser el tuyo, para recordártelas.

1. Vive el momento.

Cuando tu perro corretea, se nota que está metido en la actividad. Lo transmite. Qué diferencia con el humano que, mientras hace ejercicio, está pensando en lo que hizo ayer o en lo que hará próximamente.

2. El ejercicio es divertido.

Tu perro disfruta explorando, corriendo, saltando. No programa una rutina aburrida de ejercicios y se impone castigo el tener que ejecutarla cada día.

Esa actitud canina invita a ser creativos, ¿no crees? A encontrar la manera de aprovechar la oportunidad de movernos para hacer lo que no podemos hacer entre cuatro paredes.

3. Socializar es sencillo.

Tu perro hace amistades de forma simple, sin prejuicios. Ésa, tal vez, sea la misma actitud que nosotros teníamos en aquellos tiempos en los que íbamos a la escuela. Hablábamos o compartíamos tiempo con unos y otros, y era divertido.

Con ciertas precauciones y cambiando el estilo de relacionarse, también puede ser un aprendizaje interesante que retomar.

4. El ridículo no existe.

Tu perro no está pendiente de si su atuendo le hace gordo; de si corre mejor o más rápido que otro o de qué pensarán los demás cuando se tropiece o se le caiga la pelota que lleva en la boca.

Está más pendiente de la experiencia que de salvaguardar su ego. Sus “malas pintas” o errores no le importan demasiado y a los demás, tampoco.

5. El ejercicio es eficaz contra el estrés.

El comportamiento de tu perro no es el mismo cuando hace ejercicio que cuando está encerrado y pasa días sin que le dé el aire. El pobre se agobiaría y quién sabe de qué manera poco edificante canalizaría ese malestar…

A los humanos nos pasa igual. Necesitamos despejarnos, movernos, salir, para dar salida al estrés y renovar energías.

Esas cosas y tantas otras pueden olvidarse. Gracias a tu perro y a su sabiduría instintiva, tienes la ocasión de recordarlas. Aprovéchala.